jueves, 5 de diciembre de 2013

¡TE NECESITO!

¡TE NECESITO!
(A mi hijo)



¡Hace tanto tiempo que ya no te siento…!
Estas lejano… abstraído, displicente.
¡No es locura, no, ni es algo que yo invento!
percibo una singular calma aparente.

¡ Ya no cantas... ni tampoco oigo tu risa!
Pasas serio, circunspecto, reservado…
Y si quiero hablarte, ¡siempre estás de prisa!
¡Es tan extraño tu semblante enfadado!

Este muro invisible que nos separa,
¡con urgencia es imperioso derribar!
Consternada observo el disgusto en tu cara
y en tu mirar se refleja ¡un gran pesar!

Cabalmente he comprendido tu congoja…
¡Trata tú de entender hoy, mi sufrimiento!
para sobrellevar esta paradoja
que me enclaustra en oscuro recogimiento.

Intento asumir lo absurdo en desconcierto
que el fundamento refuta la razón.
Entre el letargo tejo un mañana incierto
mientras acallo este mustio corazón.

¡Dame por piedad la palabra que encalma,
toma mi mano y así … benevolente,
démosle con amor una tregua al alma!
que mañana… estaré viva, ¡pero ausente!

¡Acércate, sabes que te necesito!
Tu palabra redime mi desazón.
¡Dame tu amor en un abrazo infinito!
¡Ven, concédeme pronto la redención!



Irene del Carmen Vergara
Derechos de Autor
2013